viernes, 13 de diciembre de 2013

Entre la perplejidad y la vergüenza

A propósito de la muestra Un Dilema. El arte comtemporáneo y la inversión en la incertidumbre.
Blog de Transit Projectes.
Sobre la actual funcionalización de los centros de producción de la xarxa de Centres d'Art de Catalunya. Incluye texto de Pep Dardanya y nuestra opinión al respecto.

Link: http://blog.transit.es/artes-de-pesca/


"Cuando trabajamos juntos con Pau Faus en el proyecto de las rulots amarillas (We Can Xalant) jamás nos imaginamos en qué iba a terminar. La incertidumbre -palabra que ornamenta el título de la muestra “Un dilema”-, estaba en si acaso íbamos a poder finalizar su construcción. Aquella era una incertidumbre basada en la noción de integridad porque apelaba al espíritu colectivo del trabajo. Jamás nos imaginamos que la roulotte terminaría aterrizando en la rampa del Santa Mónica, el edificio de Piñón-Viaplana que estudiábamos con dedicación en los años de formación como arquitectos. Tampoco imaginamos que continuaría ejerciendo su condición nómade. Pero mucho menos que ese pequeño módulo iba a ser menos efímero que la institución que lo cobijó. Extrañamos a Can Xalant y todo lo que no le dejaron seguir inventando.


Repudiamos la manipulación del proyecto, el intento por disimular que aquella rulot es sólo el resto sobreviviente de un naufragio, el mascarón de proa de una red de centros de arte ficticia y desmantelada.
Nos avergüenza contemplar tanto esa pieza como todas las obras de los centros de producción artística catalanes que la Generalitat/CiU ha cerrado. Nos resulta inquietante el intento por demostrar que todo eso forma parte de un continuo sin cambios y que nada allí pareciera haber ocurrido."

Gustavo Diéguez y Lucas Gilardi (a77), autores del proyecto We Can Xalant

viernes, 6 de diciembre de 2013

A Santa Monica, el Dilema és un altre

http://a-desk.org/highlights/En-Santa-Monica-el-dilema-es-otro.html



Con el título "A Santa Monica, el Dilema és un altre" David Torres sitúa su posición respecto a la muestra Un Dilema.
"Un dilema que tiene incluso su símbolo: la célebre Roulotte de Can Xalant, que durante tantos años estuvo en el exterior de este centro de producción de Mataró, y que ha sido su icono,-el símbolo de una etapa en la que se apostaba por la producción y el conocimiento-, ahora es en la terraza de Santa Mónica, justo delante de la Consejería de Cultura"

viernes, 29 de noviembre de 2013

El desmantellament de la cultura: la Xarxa de Centres d'Art

http://www.vilaweb.cat/noticia/4158910/20131129/desmantellament-cultura-xarxa-centres-dart.html

Montserrat Serra describe la situación de la Red de Centros de Arte de Cataluña en el contexto de la muestra Un dilema.


sábado, 20 de abril de 2013

...y ahi continúa


Luego del cierre.
Fotografía de Pau Faus

martes, 9 de abril de 2013

martes, 1 de enero de 2013

Las nueve grúas

Verano de 2009. Nueve enormes grúas plantadas en el suelo definen un paisaje de transformación. El movimiento cotidiano de las máquinas convierte su prolongada presencia en una señal persistente del crecimiento urbano. Día tras día el Mediterráneo deja de ser ese horizonte azul que privilegia la mirada infinita para convertirse en aquello que aparece en el intervalo que dejan los futuros hoteles y los bloques de vivienda.

La foto elegida por Oriol Fontdevila[1] para ilustrar su artículo crítico al cierre a partir de 2013 de Can Xalant -el centro de creación y pensamiento contemporáneo de Mataró-, retrata aquel paisaje inmobiliario en paralelo al ambiente de producción en esos días de sol intenso y trabajo en colaboración acontecido en el patio del centro de arte junto con integrantes de la comunidad del barrio. Dos imágenes de un mismo tiempo. Imagen premonitoria del futuro, las caravanas amarillas parecen sufrir el proceso inverso de salida de aquel lugar; premonitoria del pasado, las grúas auguran el final de una época, el momento de mayor altura antes de que aquel proyectil logre impactar con la burbuja.  

Hay un momento previo a la caída que resulta ser el punto más alto de esa bala lanzada al cielo llamada proyecto. El proyecto encierra a la parábola, la curva de ascenso descendente. La arquitectura se entrelaza con la política bajo esta idea del proyecto en la tensión cíclica que supone la relación entre lo individual y lo múltiple. Ciclos que envuelven al ecosistema civilizado llevando a cabo el ilusorio plan de destierro del individuo son a la vez su opuesto.[2] No parece evidente suponer que la arquitectura constituya ese ciclo que incluye la vida completa de los edificios porque allí, en su final como cosa, se desdibujan los bordes de lo que se da a conocer como proyecto en función de su entidad en tanto mónada política.

Debido a ello es improbable pensar que hoy las nueve grúas se encuentren fuera de actividad en otras geografías. Si después de todo se ha tornado fehaciente que las modificaciones ambientales que han provocado la sucesiva cadena de suspensiones de proyectos culturales no son otra cosa que debidas a motivos ideológicos, del mismo modo sería improbable pensar que los objetivos finales de las actividades que ocurrían en aquel patio de Can Xalant no se reproduzcan en otros espacios, bajo otras esferas, desde otras ecuaciones; ese es el desafío que habrá que tomar como conducta en el tiempo desde la construcción de ambientes, de políticas y nuevas relaciones comunitarias y territoriales antes que toda la escena se constituya en una doble victoria del tiempo cíclico propuesto desde lo alto de las grúas.

Gustavo Diéguez/ a77
Publicado en Architecture Pills


[1] http://www.a-desk.org/highlights/spip.php?article1473
[2] “El individuo debe su cristalización a las formas de la economía política, especialmente al mercado urbano. Incluso como oponente a la presión de la socialización es él su más auténtico producto y se asemeja a ella” Adorno, Theodor. Minima Moralia, aforismo 97, pág. 140. Editora Nacional, Madrid
“The individual [Individuum] owes its crystallization to the forms of political economy, especially the urban marketplace [Marktwesen]. Even as an opponent of the pressure of socialization, it remains the latter’s own product and similar to it”.

domingo, 23 de diciembre de 2012

Ljubljana


La roulotte de We Can Xalant a MSUM de Ljubljana, 2012.
Exposició "Això no és un museu. Artefactes mòbils a l’aguait" ACVic, Can Xalant

martes, 4 de diciembre de 2012

martes, 6 de noviembre de 2012

No al cierre de Can Xalant

http://www.a-desk.org/highlights/Can-Xalant-cierra-sus-puertas.html
Can Xalant cierra sus puertas. Adiós a la proucción
Artículo de Oriol Fontdevila.

domingo, 4 de noviembre de 2012

CAN XALANT CIERRA SUS PUERTAS. ADIÓS A LA PRODUCCIÓN

Reproducimos aquí el texto publicado por ORIOL FONTDEVILA para A-Desk

Can Xalant, el centro de creación y pensamiento contemporáneo de Mataró, ha devenido una referencia para el despliegue de la última ola de centros de arte en el territorio catalán. La reciente noticia sobre su cierre y replanteo por parte del Ayuntamiento de Mataró es alarmante si consideramos que, con una trayectoria de solamente siete años, Can Xalant ha alcanzado sus objetivos con creces y se ha consolidado como un centro de producción que funciona a pleno rendimiento en relación a distintas escalas territoriales, conectando la ciudad de Mataró con distintos contextos nacionales e internacionales.
Asimismo, la situación nos debe alertar aun más si atendemos a las implicaciones que tiene el cierre a nivel de políticas culturales. Can Xalant no sólo se suma en la cadena de desmantelamientos de espacios culturales que Cataluña lleva acumulando en los últimos tiempos, sino que lo que se está echando a perder en ese caso es un espacio que desde su inicio se planteó como modélico. Y esto por distintas razones.
El año 2006 el centro iniciaba su andadura como punta de lanza de un Plan de Centros de Producción y Creación con el que la Generalitat ha llevado a cabo un conjunto de convenios con administraciones locales para el desarrollo de una red de centros de arte en distintos puntos del territorio catalán. Asimismo, el modelo de gestión que se proponía desde este marco resultaba un paso adelante frente al dirigismo político del que adolecen generalmente los equipamientos culturales en nuestro país, formándose, en el caso de Can Xalant, un equipo de dirección por medio de un concurso público que llevaría a establecer la cooperación entre la empresa Trànsit Projectes con la asociación ACM, esta última pionera en la promoción del arte contemporáneo en la misma ciudad y desde hacía más de diez años por aquel entonces. Ni con el despliegue simultáneo de fábricas de creación que ha tenido lugar en distintos puntos del Estado Español ni con tantos otros casos de instituciones artísticas probablemente se hayan conseguido situaciones de interlocución tan lograda entre la administración pública, la industria cultural y el tejido artístico.
En el resto de centros que se han constituido con el ulterior despliegue de la red encontramos variaciones sobre el mismo modelo, como ha sido el caso de Bòlit en Girona, ACVIC en Vic, y el más reciente Centre d’Art de Tarragona. De igual modo, es importante señalar como este cambio de modelo también obtuvo una reverberación importante sobre el contexto catalán en general. Pues no podemos entender como casual que al cabo de tan solo un año de la apertura de Can Xalant tuviera lugar en su sala de actos la constitución de laXarxaProd, la Xarxa d’Espais de Producció d’Arts Visuals de Catalunya, con la que se articulaba una segunda red que ha formalizado la relación, en este caso, entre una cantidad importante de plataformas, proyectos y espacios del contexto catalán. Una de sus primeras acciones fue definir un código de buenas prácticas entorno a los modos de gestión y actuación, el cual debería ser útil, precisamente, tanto para organizaciones independientes como para los espacios de la administración.
Pero una vez llegados al 2012, es, con la reaparición de la postergada aprobación oficial del proyecto de red de centros por parte de la Generalitat, cuando acontecen las mayores amenazas para dar continuidad a un modelo como el de Can Xalant. Si bien el centro se encuentra en la misma génesis de la política de centros territoriales y, precisamente, se esperaba que la constitución de la red oficial sirviese para proteger su modelo, con la presentación del proyecto de ley de la Xarxa de Centres d’Art de Catalunya, nos encontramos con una situación tan paradójica como altamente nociva por las implicaciones que tiene a nivel de políticas públicas.
Es importante recordar las palabras con que, el mismo mes de marzo en que se presentó ese proyecto, el conseller de Cultura Ferran Mascarell hablaba del cierre del Espai Zer01 por parte del Ayuntamiento de Olot. Si bien lo lamentaba, Mascarell se desentendía también de la situación arguyendo que la Generalitat no podía interceder en una decisión que, tratándose de un espacio municipal, correspondía por entero a la administración de Olot. Así, cuando en la inmediatamente posterior presentación de la Xarxa de Centres d’Art de Cataluña se anunció el traspaso de prácticamente toda la responsabilidad sobre los centros de arte a las respectivas municipalidades, la propuesta de decreto no se podía leer sino como un acto temerario por parte de la consejería de Cultura o bien, directamente, de mala fe. Así, cuando Pep Dardanyà, director de Can Xalant, manifiesta que, frente al anuncio de cierre por parte del Ayuntamiento de Mataró, se ha sentido “desesperado” frente a una Generalitat que, todavía a día de hoy, no se ha pronunciado sobre la situación, no hace más que confirmar que empieza a dar resultados la carambola que ha supuesto el replanteo de la red de centros. Después del caso del Espai Zer01 resultaba evidente que romper la simetría entre la administración local y la autonómica por lo que respecta a la responsabilidad con unos centros de los que, al fin y al cabo, se espera una incidencia supramunicipal, era conducirlos a una situación de extrema fragilidad, al mismo tiempo que la Consejería de cultura se podía lavar las manos dado el caso de su hundimiento.
Por otro lado, entrando en cuestiones de discurso, el hecho que la Xarxa de Centres d’Arts Visuals de Cataluña ha devenido una ratonera para la mayoría de los centros de arte que de entrada debería dar soporte, también queda bastante claro con la primera pantalla de su powerpoint. Allí queda patente el cambio de agenda en relación a la misión del sistema público del arte contemporáneo en Cataluña, cuando como aspecto central se sitúa no otro enunciado que la relación “artista / público”. Es decir, por lo que a la consejería de Cultura se refiere, el entramado de galerías, museos, programas locales, salas de exposición y, cómo no, los mismos centros que articulan de Xarxa, tiene como misión principal la creación de público para el arte contemporáneo. Tomando en consideración que Can Xalant es un centro especializado en producción, que en lugar de exposiciones multitudinarias su labor es la de editar vídeos y pistas de sonido, o que en lugar de actividades para públicos familiares acoge a artistas en residencia, organiza intercambios internacionales y programa actividades para la formación especializada en arte contemporáneo, podemos convenir, pues, que en marzo de 2012, el centro de arte ya tenía su muerte anunciada.

En la conversación que A*Desk publicó a finales de 2006 entre Pedro Soler, entonces director de Hangar, y Pep Dardanyà, el director de Can Xalant hablaba sobre como un centro especializado en producción y a la vez ubicado en una ciudad mediana y perteneciente a la administración pública, tenía que considerar algunos matices al respecto del modelo de Hangar. En el caso de Mataró se consideraba que el centro no se podía limitar a abastecer de recursos a los agentes del sector artístico y que, en cambio, también devía movilizar procesos de devolución social de su actividad. Nos encontrábamos pues frente un centro que precisamente tenía como reto ensayar nuevas relaciones, ya no con el público en tanto que audiencia, sino con el tejido social. “Arte / sociedad” en lugar de “artista / público” era la fórmula en dónde, efectivamente, se apoyaba la primera hipótesis de red territorial de centro de arte, la cual, además, está mucho más acorde, no sólo con los modos de hacer del arte actual, o igualmente los conceptos más recientes de equipamiento cultural como son las fábricas de creación, sino que también de la definición de la cultura en tanto que recurso de la que hemos oído a Ferran Mascarell hablar largo y tendido en tantas otras ocasiones.
Al cierre del Espai Zer01, Haizea Barcenilla sostenía también desde A*Desk que la crisis actual de la cultura contemporánea en Cataluña se debía entender como “una vuelta al orden" más que por razones económicas. Y, efectivamente, con el cierre de Can Xalant probablemente estemos asistiendo al principio del fin del soporte público hacia modelos progresistas de gestión y producción de la cultura. Se ha tratado de un centro desde el que, precisamente, se ha trabajado por reinventar los modos de interacción entre arte y ciudadanía, y en ese sentido es incuestionable el esfuerzo que se ha realizado durante sus años de existencia para ensayar soluciones y pensar vías de desarrollo para el trabajo en red, colaborativo, deslocalizado y que conllevase la producción de réditos en relación a distintos ámbitos sociales. Un modo de trabajo que apenas se había experimentado hasta el momento desde las instituciones artísticas del contexto catalán. Y algo que, precisamente en los tiempos de crisis que nos acechan, estaría mucho más acorde, también, con la posibilidad de encontrar modos de decrecimiento cultural que fueran sostenibles en relación a las necesidades del sector cultural, así como las del tejido social en general.
Pero lamentablemente no es así. En un momento de especial fragilidad para la cultura, vemos como las administraciones públicas no sólo hacen y deshacen para desatender y quitarse responsabilidades de encima sobre aquello que en los últimos años se ha conseguido levantar por medio de la interlocución, sino que además lo hunden definitivamente cuando declinan su soporte hacia medidas que para nada son renovadoras y que en cambio rezuman de un populismo exacerbado. ¿Cómo debemos entender sino que, en la misma legislatura del cierre de Can Xalant, la gran apuesta cultural del Ayuntamiento de Mataró haya sido la colección de arte de Luís Bassat, con el cual se ha articulado un consorcio que se dota anualmente de una cantidad económica que duplica la aportación del municipio al centro de arte, y que se define ni más ni menos como “una recopilación de arte contemporáneo, reflejo de la pasión y gustos de sus propietarios”?
Y a ese giro en los modos de utilizar la cultura desde el ámbito público de Mataró le encontramos también un homólogo a una escala territorial mayor, cuando el presidente Artur Mas ha procedido a firmar esa misma semana un convenio para la apertura de una sede del Hermitage en el puerto de Barcelona. En un momento en que la Generalitat sigue sin pronunciarse sobre Can Xalant ni al respecto de la política que emprendió con tantos otros centros esparcidos por el territorio catalán, así como deja asfixiar una gran cantidad de programación y espacios culturales a los que no se ha asegurado todavía recibir la ayuda concedida por ese año 2012, el gesto del presidente de la Generalitat no se puede recibir desde el sector artístico si no es como un nuevo portazo.

viernes, 20 de julio de 2012

Puertas abiertas


jueves, 12 de julio de 2012

lunes, 28 de noviembre de 2011

Camping, caravaning, arquitecturing

Trailer del precioso trabajo de Sofía Mataix y Miquel Ollé. 
Una deriva por los campings y su arquitectura a bordo de la CX-R. Un viaje colmado de experiencias sobre las formas de vida nómade. Lecciones de arquitectura de la vida doméstica.
http://vimeo.com/32586846

martes, 25 de octubre de 2011

Proyecto Camping









CX-R sigue su marcha.
ID#6 Mataró -Vic
Ceci n'est pas une voiture
Projecte Càmping, caravaning, arquitecturing
de Sofia Mataix i Miquel Ollé

Imatges del recorregut pels càmpings de les costes mediterrànies durant juliol i agost de 2011.

més info a:
www.canxalant.cat
www.idensitat.net
www.acvic.org



sábado, 15 de octubre de 2011

Esto no es un museo!

a77 + Pau Faus participan de la muestra colectiva THIS IS NOT A MUSEUM. MOBILE DEVICES LURKING

Del 15.10.2011 al 15.01.2012
ACVic Centre d’Arts Contemporànies
C. Sant Francesc, 1 08500 Vic. España
Inauguración: sábado 15 de octubre a las 19:30 h

Esto no es un museo. Artefactos móviles al acecho es una exposición comisariada por Martí Peran y producida por ACVIC Centre d’Arts Contemporànies en colaboración conAC/E Acción Cultural Española. Se inscribe en el marco del proyecto Ceci n’est pas une voiture, impulsado de manera conjunta por ACVic, Can Xalant e IDENSITAT . Cuenta con diversas fases de desarrollo en las que colaboran o han colaborado Universitat de Barcelona, Museo Centro de Arte Reina Sofía, Roulotte (ACM Associació per a la Cultura i l’Art Contemporani), Trànsit y Cercle Artístic Sant Lluc
Opening: Saturday October 15th at 19:30. Projects by: A77 - Adriana García Galán - Amor Muñoz - Ana Dumas - Anna Recasens - Antimuseo - Cinéma Numérique Ambulant (CNA) – CLUI - Colectivo Cambalache - Colectivo Descarrilados - Colectivo Kabaret Machine - Cristian Añó i David Armengol - Diego Pérez - Domènec - Fabiana de Barros - Felix Mathias Ott - Floating Lab Collective - Iñaqui Larrimbe - Ivan Puig i Andrés Padilla - Josep M. Martin – LaFundició - Lluc Mayol, Matias Rossi i Ricardo Duque - Makea Tu Vida – Marksearch - Miquel Ollé i Sofia Mataix - Núria Güell - Nuria Montiel - Pablo Helguera - Pablo Rojas Schwartz - Platoniq - Public Works - Raimond Chaves - Rallyconurbano - Raumlabor - Sabrina Artel – Soundlab - Straddle3 i Todo por la Praxis - Theo Craveiro - Toni Tomàs i Carles Porta - Virginia de Medeiros - Vitor Cesar

martes, 18 de mayo de 2010

Zona Intrusa


En septiembre de 2009 el colectivo La Fundició junto con Oriol Fontdevila realizó la tercera edición del proyecto Zona Intrusa para la ciudad de Mataró. Para la edición de este año se colaboró con el Centre Can Xalant que ofreció la unidad móvil CX surgida del proyecto We Can Xalant del colectivo a77 y el arquitecto Pau Faus.


Zona Intrusa es un proyecto itinerante de educación cultural destinado a estudiantes de secundaria que semanalmente se va mudando por distintos institutos de Mataró con el objetivo de estudiar el entorno urbano inmediato a cada centro. El trabajo se articuló a partir de:

-Sesiones de trabajo con los productores culturales y el profesorado de los institutos de educación secundaria.
-Trabajos en el aula y el entorno con los estudiantes y uso de un contenedor móvil itinerante por los diferentes centros (septiembre-noviembre 2009).
-Regreso del proyecto a la esfera cultural, con la realización de una exposición (abril 2010).


Este trabajo supone un ejemplo más de los usos que la Unidad Móvil CX ha venido realizando con éxito durante este su primer año de existencia.

domingo, 21 de marzo de 2010

rulots con nieve

y tambien publicado en Plataforma Arquitectura
foto de susana muns

martes, 13 de octubre de 2009



foto: Susana Muns

we can xalant, obra terminada

18 de julio





fotos de Pau Faus

jardin inclinado